Delito Ambiental: ¿cómo se define el según el marco legal?

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Estos delitos afectan al Estado, por ello, no resulta aplicable algunos principios de materia penal general. Ingresa aquí para más detalles.

El Código Penal en su artículo 11, define el delito como “aquellas conductas o comportamientos intencionales o culposos que contravienen a las normas o leyes”.

Un delito ambiental, en sentido estricto, es definido como una conducta (acción u omisión) descrita en la ley penal, que ha sido considerada contraria al ordenamiento que pretende proteger el bien jurídico Ambiente, a través de una amenaza punitiva (pena).

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Los delitos ambientales son todas aquellas conductas que causan o pueden causar perjuicio, alteración o daño grave al ambiente, a sus procesos ecológicos o a sus componentes tales como el agua, el suelo, el aire, la flora y la fauna silvestre. Estas conductas, se encuentran sancionadas con una pena expresamente determinada, según lo explica el abogado César Ipenza.

En el Perú, los delitos ambientales están tipificados en el Título Décimo Tercero (XIII) del Libro Segundo del Código Penal aprobado mediante Decreto Legislativo N° 635, y modificados el 02 de octubre de 2008, mediante Ley 29263. Dicha modificación incluye nuevos tipos penales y nuevos decretos legislativos como el 1102 que agrega los delitos de minería ilegal.

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Cabe resaltar que, el delito ambiental es un delito que afecta al Estado, por ello, no resulta aplicable algunos principios de materia penal general como por ejemplo el principio de oportunidad que no constituye sino la facultad del operador de justicia, en especial del fiscal de iniciar o no una causa penal; de desistir una causa ya iniciada bajo algunos parámetros que en lo referente a la materia podría considerarse entre ellos la reparación integral del daño, dado que no es de su interés de la actividad la privación de la libertad de una persona natural, la suspensión de actividad temporal o definitiva de una persona jurídica o la indemnización por el daño causado, sino más bien el respeto, el mantenimiento y el desarrollo de los ciclos evolutivos naturales, de acuerdo a lo que señala el especialista César Ipenza.

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