Condenan a taxista por indicio de mala justificación al señalar que cobró 10 soles de Santa Anita a San Juan de Lurigancho [Recurso de Nulidad 323-2021, Lima Sur]

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Condenan a taxista por indicio de mala justificación al señalar que cobró 10 soles de Santa Anita a San Juan de Lurigancho

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA REPÚBLICA
SALA PENAL PERMANENTE

Prueba indiciaria 

Los indicios de mala justificación, presencia en el lugar del hecho y participación, valorados conjuntamente con la prueba periférica (testimoniales y actas), así como la ausencia de animadversión entre el denunciante y el recurrente, permiten concluir que el recurrente tiene responsabilidad en los delitos imputados. 

Lima, veintiséis de octubre de dos mil veintiuno 

VISTOS: el recurso de nulidad interpuesto por Eber Andrés Vilcahuamán Pérez contra la sentencia emitida el primero de diciembre de dos mil veinte por la Primera Sala Especializada en lo Penal para Procesos con Reos en Cárcel de la Corte Superior de Justicia de Lima, que lo condenó como autor del delito contra la seguridad públicatenencia ilegal de armas —artículo 279 del Código Penal— y contra la paz pública (marcaje) —primer párrafo del artículo 317-A del Código Penal—, en agravio del Estado, a ocho años de pena privativa de libertad y fijó en S/ 2000 —dos mil soles— el monto de pago solidario por concepto de reparación civil. 

Intervino como ponente el señor juez supremo Sequeiros Vargas. 

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CONSIDERANDO 

Primero. Fundamentos del recurso —folios 32-34— 

1.1 Vilcahuamán Pérez interpone recurso de nulidad conforme al literal a) del artículo 292 en concordancia con el inciso 5 del artículo 300 del Código de Procedimientos Penales. Aduce la indebida valoración probatoria —infracción del debido proceso: inciso 3 del artículo 139 de la Constitución— pues su intervención en el hecho fue solo como taxista y que su cosentenciado José Luis Cabrera Samaniego y los conocidos como “Mario” y “Osito” fueron las personas que solicitaron sus servicios con el fin exclusivo de asaltar. 

1.2 Agrega que las declaraciones de Dilma Isabel Reynoso Martínez y del PNP Juan Wilbert Merino Osorio no fueron actuados en juicio oral por sus inconcurrencias, motivo por el que no debieron ser valorados. 

1.3 Señala que el arma de fuego que se le encontró en su intervención no era de su propiedad, lo que se corroboró con lo declarado por Mario Alexander Oropeza Ramos —conductor del vehículo al cual se le hacía el seguimiento—, quien dijo que el arma era del copiloto del recurrente, lo que también afirmó su cosentenciado Cabrera Samaniego. Segundo. Opinión fiscal —folios 38-41— 2.1 Mediante el Dictamen número 208-2021-MP-FN-1ªFSP, el representante de la Primera Fiscalía Suprema en lo Penal opinó no haber nulidad en la resolución impugnada.

Tercero. Fundamentos de este Tribunal Supremo 

3.1 El recurrente fue intervenido junto con su cosentenciado Cabrera Samaniego el veinticuatro de agosto de dos mil doce a las 23:50 horas entre la intersección de la avenidas Nicolás Ayllón y Garcilaso de la Vega por policías de la Comisaría de San Cayetano a solicitud de Mario Alexander Oropeza Ramos, conductor del vehículo de placa C2G-617, quien indicó que el recurrente —quien se desplazaba en el vehículo de placa B4K-675— junto a su cosentenciado y otras dos personas, los perseguían y que, a su vez, portaban armas de fuego.

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3.2 Al practicársele a Vilcahuamán Pérez el registro personal se le encontró en posesión de una pistola de marca Taurus, con su cacerina abastecida con doce cartuchos, de la cual no portaba licencia.

3.3 Se advierte que, desde su intervención hasta el diez de julio de dos mil diecisiete, el impugnante concurrió a las diligencias del procedimiento. Desde esa fecha fue declarado reo contumaz y el veinticinco de agosto de dos mil veinte fue puesto a disposición de la justicia, por lo que se le revocó la comparecencia y se ordenó su internamiento.

3.4 En el juicio oral, Vilcahuamán Pérez adujo que su intervención en el hecho fue solo como taxista, aspecto que se considera un indicio de mala justificación, pues sostuvo que sus tres pasajeros le tomaron la carrera en el Óvalo de Santa Anita con dirección hacia San Juan de Lurigancho y les cobró S/ 10 —diez soles—, suma que no es proporcional a la distancia que debe realizarse desde un punto a otro.

3.5 Además, otro indicio de mala justificación del impugnante fue lo sostenido por Reynoso Martínez —quien, si bien no concurrió al juicio oral, su declaración fue oralizada y no fue tachada, por lo que mantiene su validez como prueba de cargo—, quien señaló ser la propietaria del vehículo de placa B4k-675, conducido por Vilcahuamán Pérez. Ella indicó que se lo alquiló el día del hecho y conforme consta en el contrato —folios 47-49—, desde las 22:00 horas hasta las 8:00 horas del día siguiente.


[Continúa…]

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