Delito de lesiones fortuitas: proscripción de responsabilidad penal objetiva [Recurso de Nulidad 1292-2021, Lima]

0
140
Delito de lesiones fortuitas Recurso de Nulidad 1292-2021, Lima

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA REPÚBLICA
SALA PENAL PERMANENTE

Delito de lesiones fortuitas

Considerando que la causa de muerte del agraviado fue generada por la patología cardiaca que padecía, es claro que este resultado no le es atribuible al procesado a título doloso, por cuanto no era una condición que este hubiera generado ni de la que tuviese conocimiento previo. En el mismo sentido, se debe descartar una imputación a título de culpa, pues el resultado de muerte era impredecible e inevitable, incluso si el procesado hubiese prestado auxilio inmediato a la víctima, por cuanto este tenía una enfermedad cardiaca que ante cualquier cuadro de estrés podría ponerse de manifiesto.

Por lo tanto, en atención al principio de culpabilidad y la proscripción de la responsabilidad objetiva, el procesado debe responder únicamente por la acción inicial, mas no por el resultado de muerte.

[Lee también: Lesiones graves: contexto familiar y desvinculación procesal más favorable para el imputado [Recurso de Nulidad 1891-2019, Lima]

Lima, nueve de noviembre de dos mil veintiuno

VISTOS: los recursos de nulidad interpuestos por la parte civil, por la representante del Ministerio Público y por la defensa técnica del sentenciado Marco Antonio Fierro de la Cruz contra la sentencia del diecisiete de febrero de dos mil veintiuno (foja 976), que lo condenó como autor de los delitos contra la vida, el cuerpo y la salud-homicidio culposo y lesiones leves —concurso ideal—, en agravio de quien en vida fue Julio César Chafio Minguillo, y le impuso cuatro años de pena privativa de libertad suspendida en su ejecución por el plazo de prueba tres años y fijó la reparación civil en S/ 50 000 (cincuenta y mil soles).

Intervino como ponente la señora jueza suprema CARBAJAL CHÁVEZ.

CONSIDERANDO

I. Fundamentos de las impugnaciones

Primero. La parte civil (fojas 994 y 1000) rechazó la desvinculación procesal realizada por el Tribunal Superior y solicitó que se considere como tipo aplicable el delito de homicidio calificado, en atención a los siguientes fundamentos:

1.1 El imputado Marco Antonio Fierro de la Cruz, con total ventaja, se aprovechó de Julio César Chafio Minguillo y lo tomó por el cuello cuando este se encontraba de espaldas para reducirlo sin ningún problema y lograr el resultado de muerte.

1.2 El móvil que originó la conducta del procesado obedeció a la venganza, pues el agraviado le dio indicaciones al personal de fiscalización para que identificara la tienda de su madre.

1.3 Se debe tener en cuenta la declaración de Ángel Antonio Eskenazi Loyola, quien dio cuenta de las circunstancias en que ocurrieron los hechos.

1.4 La tipificación realizada por la Sala es incongruente, pues carece de fundamento que se le imputen lesiones leves a título doloso, pero homicidio en calidad de culposo. No es posible que un hecho sea doloso y culposo a la vez.

1.5 Recalcó que el Tribunal Superior no consideró que el agraviado era una persona adulta mayor, de sesenta y cinco años de edad, y el acusado aprovechó esta condición para someterlo a un cuadro de estrés y lo atacó por la espalda, lo que generó un infarto al miocardio. Además, el procesado abandonó al agraviado sin prestarle auxilio. En consecuencia, solicitó que se le imponga la máxima pena.

[Lee también: Conducción en estado de ebriedad y lesiones culposas agravadas [Queja Excepcional 133-2021, Lima Este]

1.6 En cuanto a la reparación civil, cuestionó la motivación del Tribunal Superior. Señaló que esta es insuficiente, pues no reparó en el daño causado (patrimonial y extrapatrimonial). No se consideró el lucro cesante como consecuencia del fallecimiento del agraviado y el daño moral debido a la pérdida del occiso. Solicitó que se establezca la reparación civil de S/ 300 000 (trescientos mil soles).

Segundo. La representante del Ministerio Público (foja 1009) indicó que no se realizó una debida motivación de la prueba actuada, pues se debió establecer como delito el de homicidio calificado. En relación con ello indicó lo siguiente:

2.1 Se desprende de la declaración de Ángel Antonio Eskenazi Loyola que el procesado tomó del cuello al agraviado e intentó tumbarlo al suelo, lo que se corroboró con la declaración de Cynthia Fierro de la Cruz.

2.2 La real intención del procesado era reducir al agraviado y lanzarlo al pavimento con la finalidad de que perdiera la vida.

2.3 Discrepó con la desvinculación del tipo penal de homicidio calificado al delito de homicidio culposo, pues la causa inicial de su deceso fue la lesión en su cabeza, que desembocó en una lesión en el corazón, un edema cerebral y pulmonar, así como un cuadro hemorrágico pulmonar. Circunstancias que no se habrían producido si el ataque violento no hubiese existido.

Tercero. Por otro lado, la defensa técnica del procesado Marco Antonio Fierro de la Cruz (foja 1010) señaló que está acreditado que la causa de muerte del agraviado fue patológica, el resultado de muerte no es imputable al procesado y la conducta de cogoteo no es aceptada por el encausado.

Cuestionó la determinación de la pena. Señaló que se realizó una tipificación forzosa, solo con la intención de incrementar la pena. Así, se incurrió en contradicción y se vulneró el principio de legalidad. El único delito que se le debió imputar es el de lesiones leves; pues, conforme al examen del perito David Chuquipoma en el juicio oral sobre el informe de necropsia, se tiene que la lesión que el agraviado Julio César Chafio Minguillo sufrió en la cabeza fue de un nivel leve- moderado. Finalmente, cuestionó la determinación de la reparación civil, pues indicó que no existió una debida motivación, ya que solo se señaló que existió una frustración en el proyecto de vida del agraviado.

II. De los hechos objeto del proceso penal

Cuarto. Conforme a la acusación fiscal (foja 466), se le imputó al procesado Marco Antonio Fierro de la Cruz el delito contra la vida, el cuerpo y la salud-homicidio calificado, en agravio de quien en vida fue Julio César Chafio Minguillo.


[Continúa…]

[También te puede interesar: Conducción en estado de ebriedad y lesiones culposas agravadas [Queja Excepcional 133-2021, Lima Este]

Descarga el PDF completo aquí