Motivación dialógica y estándar de prueba en el proceso penal

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Motivación dialógica y estándar de prueba en el proceso penal

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Paul Iriarte

Sumario: 1. Introducción; 2. Elementos de convicción y estándar probabilístico; 3. Estándar de prueba en juzgamiento; 4. Puntos controvertidos y actuación probatoria; 5. Referencia

1. Introducción

Por principio de exhaustividad; la motivación de una resolución judicial sea auto o sentencia, deberá justiciarse en razón de las peticiones concretas de los sujetos procesales.  Por ende, desde las diligencias preliminares se trabajan con estándares probabilísticos y en juzgamiento con estándares de prueba (certeza más allá de toda duda razonable). 

Art. ll. – Presunción de inocencia

  1. Toda persona imputada de la comisión de un hecho punible es considerada inocente, y debe ser tratada como tal, mientras no se demuestre lo contrario y se haya declarado su responsabilidad mediante sentencia firme debidamente motivada. Para estos efectos, se requiere de una suficiente actividad probatoria de cargo, obtenida y actuada con las debidas garantías procesales.
  2. En caso de duda sobre la responsabilidad penal debe resolverse a favor del imputado.
  3. Hasta antes de la sentencia firme, ningún funcionario o autoridad pública puede presentar a una persona como culpable o brindar información en tal sentido.

En efecto, esto implica, dar razones de porque la pretensión u oposición tienen mayores fundamentos. Ergo, se requiere explicitar dicha justificación. Ciertamente, en audiencias previas al juzgamiento, se trabaje con elementos de convicción en razón de que, los que se tienen son más conducentes, pertinentes y útiles en grado probabilístico. 

Empero, en juicio el objeto de debate gira sobre el contenido de los medios de prueba. Es decir, al concluir la actuación probatoria dar razones de porque se opta por la pretensión punitiva o porque la oposición u resistencia. Sin perjuicio, de la pretensión resarcitoria que también obedece a dicha lógica. Dado que, en esta etapa se produce la prueba. 

En ese sentido, el proceso se desenvuelva a través de un juego dialéctico, en donde a cada parte se le da la oportunidad de exponer sus argumentos fácticos y jurídicos, así como de aportar las pruebas pertinentes –  parafraseando –  en busca del conocimiento de juez (Rodríguez, 2014, pág. 420).

2. Elementos de convicción y estándar probabilístico

Desde las etapas previas al juzgamiento; por regla general, se erige un estándar probabilístico de elementos de convicción. Y en juzgamiento, el estándar de prueba.

Ciertamente, a juicio del suscrito, en etapas previas al juzgamiento, lo determinante constituye el estándar probabilístico del peligro procesal (periculum in mora) para la dación de medidas restrictivas sean reales o personales. Sin perjuicio, del estándar probabilístico del (fumus comissi delictii). 

Puesto que, toda medida restrictiva sea real o personal se autoriza para garantizar el normal desenvolvimiento de los actos procesales (finalidad del proceso penal). En consecuencia, posibilitar actos de investigación. Por esa razón, corresponde evaluar y justificar cuál de los estándares probabilísticos en contienda; manejan mejor los elementos de convicción en razón de su conducencia, pertinencia y utilidad.   

Así, por ejemplo, se justifique de porque los elementos de convicción de cargo; garantizan su conducencia, son más pertinentes y útiles. Sin perjuicio, de evaluar también y justificar dicha lógica con los elementos de convicción de descargo (por principio de objetividad o por lo que obra en el expediente fiscal). 

Por tanto, en las audiencias previas al juzgamiento; los estándares probabilísticos se realizan atendiendo a los elementos de convicción de cargo y de descargo vinculados a su objeto. Por ejemplo, en una prisión preventiva, donde lo determinante sea el peligro procesal por principio de exhaustividad se requiera justificación de las razones que llevo al juez a optar por el peligro procesal propuesto por la persecución y no la hipótesis de la defensa, en razón del arraigo del procesado.

En esa medida, con dichos estándares probabilísticos y la proporcionalidad de las eventuales restricciones; garanticen el normal desenvolvimiento de los actos procesales a través de actos de investigación. Por tanto, si se trabaja adecuadamente, previo al juicio, los elementos de convicción con sus criterios de conducencia, pertinencia y utilidad sobre los estándares probabilísticos(objeto) y se justifica ambas hipótesis en contienda, es factible afirmar que, se garantizo el derecho de defensa.

3.  Estándar de prueba en juzgamiento

En juzgamiento, sea el juez sea unipersonal o colegiado por mandato del principio de exhaustividad, se pronuncie sobre la probanza de la pretensión punitiva o oposición por parte de la defensa. Es decir, con una tesis alternativa. 

Dado que, la dialéctica permite articular perfectamente un derecho; con mayor razón una oposición; y metodológicamente permita corroborar la certeza en el proceso penal a través de la pretensión punitiva. En razón, de un contradictorio procesal.

Por el contrario, si dicha respuesta es vaga, meramente dogmática o, en general, esta desconectada del caso concreto, la motivación será aparente. Como anota Chamorro: “La motivación debe ser también concreta y no abstracta (…) unos razonamientos generales sin ninguna conexión con el caso sometido continúan siendo arbitrarios y no cumplirían con ninguna de las finalidades constitucionales que tiene la motivación ni asegurarían el conocimiento de las razones de hecho y de derecho que justifican la decisión ni posibilitarían su impugnación (Rodríguez, 2014, pág. 422).

En suma, se prohíbe que se eche mano al expediente. Es decir, por mandato legal; se requiere que se resuelva el mérito del proceso; en razón de lo debatido en juzgamiento. Es decir, de lo actuado probatoriamente. En efecto, de la información vertida por los medios de prueba en juicio. 

Dado que, las resoluciones afectadas por una motivación aparente se caracterizan porque disfrazan o esconden la realidad a través de cosas que no ocurrieron, pruebas que no se aportaron o fórmulas vacías de contenido que no se condicen con el proceso y que, finalmente, nada significan por su ambigüedad o vacuidad Ghirardi Olsen citado por Zavaleta. Son casos típicos de esta clase de vicio, las resoluciones que solo se limitan a describir los hechos alegados por las partes, sin analizarlos ni vincularlos con prueba alguna; las que no aprecian – parafraseando – los medios probatorios esenciales para resolver la controversia, sino que efectúan una vaga alusión a todas las pruebas aportadas al proceso, sin especificar el valor otorgado a los medios probatorios que han motivado su decisión; las que de manera aseverativa expresan que un hecho se encuentra acreditado sin apoyarse en ningún medio probatorio (Rodríguez, 2014, pág. 423).

Por tanto, lo que corresponde es motivar adecuadamente por el principio de exhaustividad; si la pretensión punitiva concluyo probando la responsabilidad penal; o eventualmente la pretensión resarcitoria por el actor civil; o si por parte de la oposición se probó una causa de justificación o por ley, dicha pretensión punitiva es insuficiente probatoriamente o permanece la duda razonable.

Es decir, no se logró demostrar la responsabilidad penal con prueba suficiente tal como la ley lo establece y sigue incólume la presunción de inocencia.

Por tanto, la motivación debe ser suficiente: no es suficiente con que cada una de las decisiones parciales que conducen a la decisión final estén justificadas, sino que es preciso, además, que la motivación de cada una de ellas sea “suficiente”. Para cumplir con esa exigencia no es suficiente con proporcionar un argumento que avale la decisión adoptada, sino que (al menos en los casos de discrepancias) habrá que dar adicionalmente razones que justifiquen por qué ese argumento es mejor o más adecuado que otros potencialmente utilizables (Rodríguez, 2014, pág. 425).

Art. 158.- Valoración

  1. En la valoración de la prueba el juez deberá observar las reglas de la lógica, la ciencia y las máximas de la experiencia, y expondrá los resultados obtenidos y los criterios adoptados.

Ciertamente, las máximas de la experiencia operan subsidiariamente, de lo contrario seria decantar a un sistema de intima convicción o libre valoración probatoria.  No obstante, el sistema procesal que adopta el Código Procesal Penal requiere de una sana critica, es decir, fundamentar la decisión de mérito sea de condena o absolución; en ciencia, lógica y máximas de la experiencia. 

4. Puntos controvertidos y actuación probatoria

De lo actuado probatoriamente, se emita la resolución correspondiente sea de absolución o condena. Para tal efecto, se obtienen elementos de convicción en la investigación; y se ofrecen medios de prueba en la etapa intermedia y estos sean admitidos por el juez de investigación preparatoria. Ciertamente, se requiere en audiencia preliminar(etapa intermedia) se invite a convenciones probatorias; se determinen los puntos controvertidos, y que duda cabe en su razón se admitan los medios de prueba; garantizando su precisión probatoria o aporte probatorio(ley), para generar el objeto de debate en juzgamiento. 

Los puntos controvertidos, articular el debate en juzgamiento. En efecto, sobre tal objeto de debate giran los exámenes y contraexamenes. En consecuencia, la resolución observe detenidamente la pretensión punitiva y eventual oposición o resistencia, en razón de lo actuado probatoriamente.

Es decir, a través de los alegatos de inicio y cierre. Por ende, no se eche mano del expediente para motivar. No obstante, se requiere la dación de una resolución de mérito absolviendo o condenando sobre la prueba actuada. Por esa razón, es clara la ley, al establecer que no tendrá valor probatorio las oralizaciones sobre la prueba actuada. En suma, se da preeminencia a la prueba actuada.

Art. 383.- Lectura de prueba documental

  1. No son oralizables los documentos o actas que se refieren a la prueba actuada en la audiencia ni a la actuación de esta. Todo otro documento o acta que pretenda introducirse al juicio mediante su lectura no tendrá ningún valor.

De allí que la correcta fijación de los puntos controvertidos no constituye una mera formalidad, sino una garantía de las partes relativa a sus derechos de defensa, a la prueba y a la motivación de las resoluciones judiciales (Rodríguez, 2014, pág. 429). 

5. Referencias

Rodríguez, R. Z. (2014). La motivación de las resoluciones judiciales. Lima: GRIJLEY.

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