Pericias médicas contradictorias y la prueba nueva [Revisión de Sentencia 409-2018, Lambayeque]

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Pericias médicas contradictorias y la prueba nueva

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA REPÚBLICA 
SALA PENAL PERMANENTE

Prueba nueva. Pericias médicas contradictorias. 

Sumilla: 1. La acción de revisión es una acción impugnativa autónoma para que prevalezca la auténtica verdad y, con ello, la justicia material sobre la formal, al mismo tiempo que su existencia se justifica como mecanismo que refuerza la consolidación y preservación de derechos y principios, como los de defensa, presunción de inocencia y tutela jurisdiccional efectiva –se sustenta en imperativos de justicia material y busca que prevalezca la auténtica verdad, siempre bajo el concepto de “novedad”, entendido teleológicamente, del medio de prueba acompañado (no conocidos al tiempo de dictar la sentencia cuestionada)–. El supuesto clásico de la revisión estriba en que mediante su ejercicio se puede sostener la inocencia (ajenidad respecto del hecho punible materia de condena), la presencia de una causa de exención de responsabilidad penal o la atipicidad ulterior del hecho punible –que, en todos estos supuestos, excluyen la aplicación de una sanción penal–. 

[Lee también: Los certificados médicos legales refutan la comisión del delito de violación sexual [Revisión de Sentencia 274-2018, Piura]

2. En el presente caso, resulta claro el mérito del aporte pericial del Instituto de Medicina Legal con motivo del examen de los dos primeros certificados médico legales y del “Peritaje Médico Legal de Parte”. No solo es de resaltar la especial competencia profesional de los médicos legistas que confeccionaron el certificado médico legal número cero cero cuarenta y cuatro veinticuatro guión G, de treinta de enero de dos mil veintiuno, realizado en Junta Médica por los médicos legistas especialistas para lo cual utilizaron el colposcopio, recomendado en estos casos; instrumental no utilizado por el perito de parte, quien ni siquiera examinó a la agraviada. Es significativa la aclaración de estos médicos legistas acerca de la naturaleza y características de las lesiones presentadas por la agraviada, que denotan actos de penetración cuando era una niña, por lo que, más allá de que cuando fue examinada ya tenía vida sexual continua al tener una pareja convivencial, tales lesiones se produjeron en su niñez, lo que hace compatible su conclusión con la del certificado médico legal cero cero cero quinientos veintitrés guión, de diez de julio de dos mil catorce, que dio lugar a la condena. 

Lima, cuatro de noviembre de dos mil veintiuno 

VISTOS; en audiencia privada: la demanda de revisión interpuesta por el condenado JOLVER JIBAJA CABRERA contra la sentencia de vista de fojas ciento seis, de siete de setiembre de dos mil dieciséis, que confirmando la sentencia de primera instancia de fojas treinta y cinco, de veinte de enero de dos mil dieciséis, lo condenó como autor del delito de violación sexual de menor de edad en agravio de F.Y.C.C. a la pena de cadena perpetua y al pago de cinco mil soles por concepto de reparación civil; con todo lo demás que al respecto contiene. 

Ha sido ponente el señor San Martín Castro.

FUNDAMENTOS DE HECHO 

PRIMERO. Que el condenado JIBAJA CABRERA en su demanda de revisión de fojas una, de diecisiete de octubre de dos mil dieciocho, invocó el artículo 439, inciso 4, del Código Procesal y, en consecuencia, solicitó la absolución de los cargos. Alegó que la prueba principal para condenarlo fue el certificado médico legal cero cero cero quinientos veintitrés guión DCLS, de diez de julio de dos mil catorce, concluyó que la menor agraviada F.Y.C.C., al examen, presentó lesiones traumáticas externas de origen contuso en área paragenital y genital, himen desfloración antigua, y ano con signos de actos contranatura reciente; que, sin embargo, con posterioridad, a raíz de otra denuncia –por hechos supuestamente ocurridos el dieciocho de octubre de dos mil dieciséis–, esta vez contra su padre, se emitió el certificado médico legal cero cero quince guión DCLS, de veintiuno de octubre de dos mil dieciséis, que, al examen, concluyó que la referida agraviada F.Y.C.C. no presentó lesiones traumáticas extragenitales ni paragenitales recientes, así como himen íntegro y ano sin signos de actos contranatura reciente; que lo singular del caso es que ambos certificados médico legales fueron emitidos por el mismo médico legista. Acompañó como pruebas de descargo, primero, declaraciones de Flor Eudiomila Cruz Guerrero (dieciocho de abril de dos mil dieciocho), Franklin Ramírez Labán y Onésimo Jibaja Ramos (diecinueve de abril de dos mil dieciocho), quienes negaron que el imputado abusó sexualmente de la agraviada F.Y.C.C.; segundo, el auto de sobreseimiento antes citado; tercero, el certificado médico legal cero cero quince guión DCLS, de veintiuno de octubre de dos mil dieciséis, del proceso posterior; y, cuarto, un peritaje médico legal de parte, emitido por el médico cirujano José Adolfo Díaz Tantaleán, emitido el veintinueve de marzo de dos mil diecinueve, que analizando comparativamente ambos certificados médicos legales son contradictorios entre sí, que de ellos de infiere que no existe ni existió desgarro himeneal, que no se describió ni evidenció la existencia de lesiones secuelares que ocasionan las fisuras, los hallazgos descritos en el primer certificado médico legal no corresponden a signos de coito contranatura ni de desfloración himeneal, y que corresponden indubitablemente a hallazgos de carácter patológico, relacionables con patología del conducto y región anal y de indemnidad de la membrana himeneal, por lo que no hubo acceso carnal.

[Lee también: Violación sexual: necesidad de someter las pericias admitidas al contradictorio [Recurso de Nulidad 1755-2019, Lima Sur]

SEGUNDO. Que por auto de fojas doscientos once, de cuatro de abril de dos mil diecinueve, se admitió a trámite la demanda de revisión. Por decreto de fojas doscientos sesenta y ocho, de diecinueve de agosto de dos mil diecinueve, se dio cuenta de la recepción del expediente que contiene las sentencias materia de revisión y de la prosecución del trámite correspondiente. 

Como consecuencia del auto admisorio el Instituto de Medicina Legal emitió los certificados médico legales cero treinta y nueve sesenta tres guión PF guión HC de fojas doscientos veintidós, de dieciséis de julio de dos mil diecinueve y cuarenta y cuatro veinticuatro guión G, de fojas seiscientos cuarenta y cinco, de treinta de enero de dos mil veintiuno, que examinaron a la agraviada y en este último certificado médico legal se utilizó un colcoscopio y fueron tres los médicos legistas. La demora se debió a la inconcurrencia de la agraviada a la Oficina Médico Legal de Lima.

Por decreto de fojas seiscientos cuarenta y ocho, de dos de junio de dos mil veintiuno señaló la audiencia de pruebas, pero ante la inconcurrencia de los tres últimos médico legistas –según acta de la fecha–, mediante decreto de fojas seiscientos cincuenta y seis, de ocho de julio de dos mil veintiuno, se señaló como nueva fecha el cinco de agosto de dos mil veintiuno, oportunidad en que se celebró la referida audiencia con el concurso de las partes, de los tres médicos legistas que realizaron el último examen médico y del perito de parte, según consta del acta levantada al efecto. Su resultado consta en el acta respectiva. 

Por decreto de fojas seiscientos sesenta y uno, de diecisiete de setiembre de dos mil veintiuno, se señaló fecha para la audiencia de revisión veintiocho de octubre de dos mil veintiuno. La Fiscalía entregó su requerimiento escrito el día veintisiete de octubre de dos mil veintiuno, cuya conclusión es que se declare infundada la demanda de revisión.

TERCERO. Que, según el acta adjunta, la audiencia privada de revisión se realizó con la intervención de la señora Fiscal Adjunta Suprema en lo Penal, doctora Gianina Rosa Tapia Vivas, del abogado defensor del condenado Jibaja Cabrera, doctor Manuel Antonio Lozano Díaz. 

[Continúa…]          

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