Pichari (Vraem): Congreso cocalero y “bolivianización”

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Por Jaime Antezana Rivera

Desde el sábado 2 de octubre, en la plaza principal de Pichari (Vraem), se está realizando el congreso de la Confederación de Productores Agropecuarios de las Cuencas Cocaleras del Perú (Conpaccp).

Este congreso nacional, después de muchos años de debilitamiento y desarticulación, marca la rearticulación y recomposición del movimiento cocalero en el Perú.

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También marca el reentré de este movimiento en el escenario nacional que, a diferencia del período 2002-2007, cuenta con el apoyo de la bancada oficialista de Perú Libre y del presidente Pedro Castillo.

Una muestra del apoyo de este último es su presencia el segundo día, el domingo 3, del congreso de las cuencas cocaleras. En este evento, Castillo le ha ofrecido su apoyo al principal planteamiento de los cocaleros: la ley de la coca.

Además, desde fuera, cuenta con el apoyo del ex presidente boliviano Evo Morales y otros representantes de lo que fue su gobierno. Morales es asesor de esa ley, la influencia boliviana es muy fuerte.

Tan es así que se puede afirmar que estamos ante el resurgimiento del movimiento cocalero a la boliviana. En efecto, el movimiento cocalero que reaparece asume el modelo boliviano respecto a la coca.

¿Cuál es la propuesta de los cocaleros que los ubica en el camino de la “bolivianización”? La propuesta de una ley general de la coca. La propuesta busca la legalización, sino de toda la superficie, de una parte, importante de está.

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El proyecto, en lo medular, plantea que cada productor tenga como “máximo” una hectárea de coca “ecológica” y “orgánica”. Ahí está la influencia boliviana. Allá, Evo Morales legalizó 24 mil hectáreas de coca “ancestral” y “ecológica”. El entrecomillado es porque no es como lo pintan.

No solo eso. Plantea, además, un nuevo padrón de cocaleros, que sustituya al padrón de la Empresa Nacional de la Coca (Enaco). ¿Cómo quedaría Enaco? Según el proyecto de ley, sería sustituida por el ministerio de Agricultura. La coca como un problema agrario.

¿Es viable ese proyecto de ley de la coca? Responder esa pregunta requiere tomar dos datos. Uno, según la Casa Blanca de EEUU, el Perú produce 88, 200 hectáreas de coca. Y, dos, según el último estudio, el consumo tradicional e industrial de la coca sería de 12 mil toneladas.

En otras palabras, los cocaleros plantean legalizar parte de la coca en circunstancias que el Perú ha ingresado al boom de la coca y la cocaína. De seguir la tendencia de crecimiento que tuvo este cultivo entre 2019 al 2020, podría superar a Colombia el año 2021 o 2022.

¿Y cuántas hectáreas se requiere para satisfacer la demanda tradicional (que los cocaleros llaman “ancestral”) industrial? Se requeriría, más o menos, entre 10 mil a 12 mil hectáreas. Es decir, una pequeña fracción de las 88,200 hectáreas que el Perú estaría produciendo.

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Corolario: la propuesta de ley de la coca de la Conpaccp bajo la influencia boliviana, que pretende legalizar una parte de la producción de coca y alienta la siembra de estos cultivos en un contexto de un nuevo boom, puede terminar beneficiando al narcotráfico.

Más aún, cuando en el discurso del presidente Pedro Castillo ni en la Política General de este gobierno no existe el narcotráfico ni el crimen organizado. No se plantea nada y se hace muy poco para frenar el notable crecimiento de la coca ilegal y el narcotráfico. Lo que hay es un discurso de lucha contra la corrupción sin enfrentar el crimen organizado ni las drogas.

En cambio, eso sí, hay un apoyo abierto tanto de la bancada de Perú Libre y del presidente Pedro Castillo al proyecto de ley de la coca de los cocaleros articulados en la Conpaccp. Así, desde el gobierno se alienta la legalización de parte de la coca en un contexto que podemos superar a Colombia en ese campo y la producción de cocaína.

La combinación de un gobierno que apoya una ley legalizadora de la coca y para quien parece no existir el narcotráfico ni el crimen organizado nos puede llevar, no al narcoestado que encarnaba el fujimorismo, pero si a una república cocalera.

Finalmente, es altamente probable que esté proyecto de ley no pase en el congreso, que será el terreno en el que se debata su viabilidad. Asimismo, también es probable que la coca y el narcotráfico sigan creciendo ante la inacción del gobierno actual.

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