¿Se debe agotar la vía administrativa en los amparos ambientales?

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Por Juan Carlos Ruiz Molleda, abogado de IDL

MALA NOTICIA PARA EL MEDIO AMBIENTE DE CUSCO

El Juez del Primer Juzgado Civil de Cusco declara fundada excepción de falta de agotamiento de la vía administrativa, en la demanda de amparo presentada por los pobladores del distrito de San Jerónimo de Cusco con el apoyo legal de DHSF e IDL, contra las 150 ladrilleras informales que vienen contaminando el aire en Cusco. Lo que dice en buena cuenta este juez es que debimos agotar la vía administrativa.

Ver la problemática de las ladrilleras de Cusco

Ver conferencia de prensa de presentación de la demanda

https://www.facebook.com/ideele/videos/3144696072274426

Este juez desconoce que el Tribunal Constitucional ha establecido como una excepción a la regla de la residualidad del amparo, los casos donde haya una violación del derecho fundamental a disfrutar de un medio ambiente y equilibrado y adecuado a la vida.

Incluso si se advierte bien de la siguiente jurisprudencia, estamos ante una línea jurisprudencial reiterada, que tiene en tal sentido fuerza de doctrina jurisprudencial, de acuerdo con el artículo VI del Título Preliminar del Código Procesal Constitucional.

En esta resolución el TC señala que el amparo es la vía idónea cuando se trate de afectación al derecho fundamental de disfrutar de un medio ambiente equilibrado y adecuado a la vida:

“Que el Tribunal Constitucional no comparte el pronunciamiento de los juzgadores de las instancias precedentes, toda vez que, si bien es cierto, sustentan su decisión en el artículo 5.2 del Código Procesal Constitucional que los habilita para desestimar liminarmente la demanda, respecto de la protección del derecho a un medio ambiente sano y equilibrado, existe uniforme y reiterada jurisprudencia de este Tribunal Constitucional que acredita que por la vía del proceso de amparo sí es susceptible de protegerse un derecho como el que está en juego en la causa de autos”. (RTC No 01399-2011-AA/TC, f.j. 5)

“ Que en efecto, si bien existe otra vía procedimental, la jurisprudencia de este Tribunal acredita (Cfr. entre otras, sentencia recaída en el Expediente N.º 09340-2006-PA/TC) que la vía del amparo es la satisfactoria, no habiéndose tenido en cuenta que los actores invocan la amenaza de vulneración de, entre otros, su derecho fundamental a un medio ambiente sano y equilibrado, respecto del cual este Colegiado ha establecido que puede ser objeto de tutela en sede constitucional, por lo que ante la posibilidad de que éste resulte vulnerado, el afectado o los afectados pueden promover su reclamación a través de cualquiera de los procesos constitucionales de la libertad, siendo la finalidad del proceso de amparo determinar si, como se alega, la ejecución de las obras materia de la demanda podría afectar el aludido derecho”. (RTC No 01399-2011-AA/TC, f.j. 6)

“Que a mayor abundamiento, los procesos constitucionales –por mandato de la Norma Suprema– proceden ante la violación o amenaza de violación de un derecho fundamental; y, en el caso concreto –el derecho esencial a gozar de un medio ambiente equilibrado y adecuado al desarrollo a la vida– a diferencia de otros, requiere de una tutela de urgencia toda vez que, dada su naturaleza, y de no otorgarse una protección oportuna, o de no ser ésta prevenida, su violación podría tornarse inminente”. (RTC No 01399-2011-AA/TC, f.j. 7) (Resaltado nuestro)