¿Se vulnera el principio de congruencia si la Sala Superior no se pronunció respecto a dos agraviados incluidos en la acusación? [Recurso de Nulidad N° 2295-2018, Lima Sur]

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¿Se vulnera el principio de congruencia si la Sala Superior no se pronunció respecto a dos agraviados incluidos en la acusación?

R. N. N.° 2295-2018 / LIMA SUR  

NULIDAD DE LA SENTENCIA

Sumilla Se infringió la debida motivación de las  resoluciones judiciales, por lo que se incurrió en  la causal de nulidad del inciso 1, artículo 298,  del Código de Procedimientos Penales. Por  tanto, se debe declarar nula la sentencia y  disponer se lleve a cabo un nuevo juicio oral, en  el cual la Sala Superior se debe pronunciar  sobre la imputación formulada contra el  acusado respecto a los dos agraviados  incluidos en la acusación fiscal, y actuar los  medios probatorios necesarios para el  esclarecimiento de los hechos.

Lima, veintiséis de noviembre de dos mil diecinueve  

 VISTO: el recurso de nulidad interpuesto

por la defensa técnica del sentenciado ALDAÍR GARAYAR ZEGARRA  contra la sentencia del veintiséis de julio de dos mil dieciocho (foja 382), emitida por la Sala Penal Transitoria de la Corte Superior de Justicia de  Lima Sur, que lo condenó como autor del delito de robo con  agravantes, en agravio de Mike Arroyo Egoavil; y, como tal, le impuso  siete años de pena privativa de la libertad y mil soles por concepto de  reparación civil; con lo demás que contiene.  

Intervino como ponente la jueza suprema CASTAÑEDA OTSU.

CONSIDERANDO

IMPUTACIÓN FÁCTICA Y JURÍDICA

PRIMERO. Según la acusación fiscal (foja 191) ratificada en juicio oral (foja 372),  se imputó a Aldaír Garayar Zegarra haber sustraído un parlante  valorizado en cuarenta y cinco soles y una billetera con la suma de  ochenta soles, de propiedad del agraviado Mike Arroyo Egoavil, de  diecisiete años de edad, el día cuatro de febrero de dos mil trece, a la  una de la madrugada, aproximadamente, cuando junto a su tío Antonio Egoavil Huamaní y su amigo William Canales Quispe caminaban  por la avenida Lima, desde el paradero 4 hasta el 8, en el distrito de Villa  María del Triunfo. En esos momentos, el acusado lo interceptó en una  esquina –a la altura de un grifo– donde le lanzó una piedra, bajo el  argumento de que uno de sus acompañantes lo había fastidiado, y  luego se le acercó a pedirle dinero, a lo que el menor le contestó que  no tenía.  

En ese contexto, el acusado se percató que Arroyo Egoavil tenía un  parlante a la altura del bolsillo de su abrigo, por lo que intentó sustraerlo;  sin embargo, este último opuso resistencia y se originó un forcejeo entre  ambos. Por ello el acusado cogió fuertemente del cuello al agraviado,  quien soltó el parlante, incidente que fue aprovechado por él para  despojarlo de este bien y su billetera. En esos instantes, seis personas  aparecieron en el lugar de los hechos, quienes de manera violenta  interceptaron a los dos acompañantes del agraviado y les rebuscaron  sus pertenencias sin resultado positivo, hecho que motivó que el  agraviado y sus acompañantes escapen hacia otro sector. Por último,  los tres retornaron al lugar de los hechos para recuperar las pertenencias  del agraviado; y en ese momento pasó personal policial a bordo de un  patrullero, a quienes les narraron lo sucedido. Después de una  búsqueda exhaustiva, cuando se dirigían a la comisaría, el agraviado  observó al acusado que caminaba por la calle y lo reconoció  inmediatamente. Por lo que fue intervenido y conducido a la  dependencia policial.  

SEGUNDO. Los hechos fueron tipificados como delito de robo previsto en  el artículo 188 del Código Penal (CP) con las agravantes previstas en los  incisos 2 (durante la noche), 4 (con el concurso de dos o más personas)  y 7 (en agravio de un menor de edad), primer párrafo, artículo 189, del  acotado Código. Se solicitó la pena de diez años de pena privativa de libertad y mil soles por concepto de reparación civil a favor del  agraviado Mike Arroyo Egoavil; y otros mil soles por concepto de  reparación civil a favor de los agraviados Antonio Egoavil Huamaní y  William Canales Quispe, fraccionado en quinientos soles para cada uno.

FUNDAMENTOS DE LA SENTENCIA IMPUGNADA

TERCERO. La Sala Superior consideró probada la materialidad del delito y  la responsabilidad del acusado Garay Zegarra, basado en: i) La  sindicación directa del agraviado Mike Arroyo Egoavil, la que valoró  bajo los alcances del Acuerdo Plenario N.° 2-2005/CJ-116. ii) La  declaración preliminar del testigo William Canales Quispe (prueba  periférica de cargo), quien corroboró la versión del agraviado y observó  que el acusado lo cogió del cuello logrando sustraerle su parlante que  tenía en el bolsillo, luego de ello salieron en busca de las personas que  le habían robado. Cuando estaban dentro del patrullero advirtió la  presencia del acusado quien estaba en compañía de su enamorada,  por lo que el efectivo policial que se encontraba con ellos procedió a  intervenirlo. iii) La declaración del efectivo policial Cosme Salustiano  Albino Segovia (prueba periférica de cargo), quien el día de los hechos  participó como apoyo en la intervención policial, pero cuando llegó al  lugar, el acusado ya había sido intervenido por otros efectivos policiales.  Testigo que en juicio oral manifestó que el agraviado y sus  acompañantes sindicaban al acusado como autor del robo.

AGRAVIOS QUE SUSTENTAN EL RECURSO DE NULIDAD 

CUARTO. La defensa del sentenciado Aldaír Garayar Zegarra, en su  recurso de nulidad (foja 396) solicitó que se revoque la sentencia  impugnada y se absuelva de la acusación fiscal a su patrocinado, por vulneración del derecho a la debida motivación de las resoluciones y  por insuficiencia probatoria. Sostuvo los siguientes agravios:  

4.1. La declaración del agraviado incurre en una serie de  contradicciones, por el estado de embriaguez en el que se encontraba.  Así, en su declaración afirmó conocer a su patrocinado, como a la  persona que le dicen Toñito; mientras que en juicio oral señaló no  conocerlo, y que a quien conocía con ese sobrenombre era a su tío de  nombre Antonio. Esta versión fue corroborada con la declaración del  efectivo policial Cosme Salustiano Albino Segovia, quien manifestó que  el agraviado estaba con aliento a alcohol y le indicó que el autor del  robo fue el sujeto Toñito.  

4.2. No se realizó la diligencia de reconocimiento de personas y  proporcionó las características del agraviado con posterioridad a la  intervención del acusado.  

4.3. No se valoró el acta de registro personal, donde se consignó que no  se le halló ningún objeto de propiedad del agraviado, registro que se  efectuó seis minutos después que se perpetró el supuesto robo. El PNP  Cosme Salustiano Albino Segovia, en juicio oral ratificó la elaboración y  contenido del acta, en dichos términos.  

4.4. No valoró el testimonio de Morayma Bertha Alejandra, quien  manifestó los motivos por los que se encontraba con su patrocinado por  el lugar al momento en que ocurrió el hecho punible. Asimismo, pese a  que el PNP Albino Segovia manifestó que estaba con aliento a alcohol y  así lo refirió su patrocinado, solo se valoró el Dictamen Pericial Químico  Forense N.° 1346/13, que arrojó negativo para ingesta de alcohol; sin  considerar que fue realizado después de diecisiete horas de ocurrida la  intervención.

(…)

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