Secuestro: ¿cuál es la validez de la declaración preliminar realizada sin intervención del MP? [Recurso de Nulidad 155-2020, Lima Sur]

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Secuestro: ¿cuál es la validez de la declaración preliminar realizada sin intervención del MP?

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA REPÚBLICA
SALA PENAL TRANSITORIA

Nulidad de la sentencia condenatoria

Sumilla. Se requiere la actuación de otros medios probatorios importantes para esclarecer los hechos; por lo que se declara la nulidad de la sentencia impugnada, con base en el inciso 1, artículo 298, del Código de Procedimientos Penales y los actuados deben remitirse a un Colegiado distinto, a fin de que emita un nuevo pronunciamiento, que deberá tener en cuenta lo expuesto en la presente ejecutoria.

Lima, once de junio de dos mil veintiuno

VISTO: el recurso de nulidad interpuesto por la defensa de los sentenciados ERNESTO CLARO RAFAEL GONZALES, JOSÉ HUGO RAFAEL GONZALES Y DANTE RAMOS MOHANNA en contra de la sentencia del diecinueve de setiembre de dos mil diecinueve (foja 661), emitida por la Sala Penal Transitoria de la Corte Superior de Justicia de Lima Sur, que los condenó por el delito contra la libertad personal, en la modalidad de secuestro con agravantes, en perjuicio de María Elena Figueroa Goñe, e impuso a Ernesto Claro Rafael Gonzales, veinticinco años de pena privativa de libertad (como autor); José Hugo Rafael Gonzales, quince años de pena privativa de libertad (cómplice primario); y Dante Ramos Mohanna, quince años de pena privativa de libertad (cómplice secundario). Asimismo, se fijó el pago solidario de cinco mil soles como reparación civil, a favor de la citada agraviada.

Oído el informe oral de la defensa de José Hugo Rafael Gonzales. Con lo expuesto por el fiscal supremo en lo penal.

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Intervino como ponente la jueza suprema Susana Castañeda Otsu.

CONSIDERANDO

AGRAVIOS QUE SUSTENTAN EL RECURSO DE NULIDAD

PRIMERO. La defensa de ERNESTO CLARO RAFAEL GONZALES, JOSÉ HUGO RAFAEL GONZALES y DANTE RAMOS MOHANNA formuló recurso de nulidad. Sostuvo los siguientes agravios:

1.1. La agraviada María Elena Figueroa Goñe no presentó ninguna denuncia, porque el delito no se cometió, sino que fue su hermana quien lo hizo, pese a que no estuvo presente al momento de los hechos.

1.2. La agraviada solo fue conducida a la casa donde vivía con Ernesto Rafael Gonzales para que atienda a sus cuatro hijos, porque una semana antes ella se retiró del hogar debido a los problemas conyugales entre ambos.

1.3. La agraviada declaró preliminarmente ante la policía y el fiscal, bajo la creencia de que se trataba de una denuncia por violencia familiar en contra de su exconviviente, más no por el delito de secuestro. Luego, se mudó a la localidad de Pavina, en Huánuco, donde reside desde el dos mil catorce, razón por la que no concurrió a las sesiones de juicio oral, pero solicitó la adhesión al recurso de nulidad interpuesto por sus patrocinados.

1.4. Jose Hugo Rafael Gonzales solo intervino en los hechos para apoyar a su hermano, a fin de que su conviviente María Elena Figueroa Goñe retorne a su hogar, ya que sus hijos la necesitaban. Se debe considerar su estado de salud, pues padece de diabetes e, incluso, le han imputado cuatro dedos de cada pie.

1.5. Dante Ramos Mohanna declaró de manera uniforme durante todo el proceso que solo realizó el servicio de taxi.

1.6. No se consideró que sus patrocinados negaron su intervención en los hechos desde el inicio del proceso y no existen pruebas que establezcan que los tres planificaron previamente el supuesto secuestro. Asimismo, inicialmente el fiscal superior emitió dictamen de no haber mérito para pasar a juicio oral, pues en su criterio los hechos se produjeron en un contexto de relación convivencial entre Ernesto Rafael y la agraviada.

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IMPUTACIÓN FÁCTICA Y JURÍDICA

SEGUNDO. En la acusación fiscal escrita y ratificada en el juicio oral, se atribuyó a Ernesto Claro Rafael Gonzales, José Hugo Rafael Gonzales y Dante Ramos Mohanna que, el veintiséis de enero de dos mil nueve, a las 13:00 horas, aproximadamente, cuando la agraviada María Elena Figueroa Goñe realizaba las compras en el interior del mercado de Villa María del Triunfo, al salir se percató que delante de ella se estacionó un vehículo de color blanco del cual descendió su exconviviente Ernesto Rafael Gonzales, por lo que ella empezó a correr; sin embargo, el acusado la alcanzó y, pese a que la agraviada pidió auxilio a los transeúntes, su hermano José Hugo Rafael Gonzales también bajó del carro y entre ambos la obligaron a subir al vehículo conducido por Dante Ramos Mohanna. La ubicaron en la parte trasera entre su exconviviente y Alfredo Florián, quien actuaba como seguridad.

De modo que, en contra de su voluntad, la condujeron hasta la vivienda de Ernesto Rafael ubicada en Punta Negra, de la cual la agraviada había fugado el cinco del mismo mes y año, debido a los constantes maltratos físicos y psicológicos, tal es así que anteriormente lo había denunciado.

Por estos hechos, el fiscal superior imputó a Ernesto Claro Rafael Gonzales (autor), José Hugo Rafael Gonzales (cómplice primario) y Dante Ramos Mohanna (cómplice secundario), del delito de secuestro previsto en el artículo 152 del Código Penal (CP), en concordancia con la circunstancia agravante del inciso 11 (pluralidad de agentes), del primer párrafo, del citado dispositivo. Solicitó que a los dos primeros se les imponga 31 años y 8 meses de pena privativa de libertad, y a Dante Ramos Mohanna 30 años de pena privativa de libertad. Así como el pago solidario de cinco mil soles como reparación civil, a favor de la agraviada.

Cabe precisar que en el proceso también se incluyó a Alfredo Florián Torres, pero mediante resolución del catorde de mayo de dos mil diecinueve (foja 560), la Sala Superior declaró extinta la acción penal por muerte.

[Continúa…]

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