¿Sistema penitenciario como caldo de cultivo de masacres? Análisis criminológico sobre la crisis de las prisiones ante el impacto del SARS-CoV-2 (Covid-19)

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Hilmer Fernando Carranza Sanchez1

“Las prisiones, a pesar de estar rodeadas de grandes muros y medidas de seguridad, no están totalmente aisladas de la Sociedad” (Farrington, citado por Güerri, Martí & Pedrosa, 2020)

Sumario: 1. Introducción. 2. ¿Qué medidas se han adoptado ante la llegada inminente del SARS-CoV-2 (Covid 19) a las prisiones? 3. ¿Cuál es la totalidad de la población carcelaria en el Perú? 4. Pena moderna ¿Cumple realmente sus fines? 5. A modo de exhortación.

1. Introducción

Los establecimientos penitenciarios son lugares especialmente propicios para la propagación de Enfermedades Infecciosas, debido a los siguientes factores: Sobrepoblación carcelaria; Escases de celdas individuales; y, Problemas de higiene como consecuencia de las propias condiciones de hacinamiento. Dificultando con ello, el distanciamiento social y generar fácilmente la transmisión; no obstante, es sabido que los problemas de salud tienden a ser más acentuados en las Personas privadas de libertad, por tanto, los recursos médicos suelen ser escasos². En consecuencia, los recluidos en un centro penitenciario, son también, un colectivo vulnerable ante esta Pandemia y, por ello, las Administraciones Penitenciarias deben implementar a la brevedad posible, medidas que prevengan un contagio masivo entre dicha Población.

Adviértase que la limitación del contacto con el exterior es un tema sensible en el ámbito penitenciario, pues se está ante un colectivo en aislamiento y sometido a un continuo estrés, donde el contacto familiar suele ser el único alivio con el que cuentan³. Generando con ello, motines y muertes como respuesta a tales medidas adoptadas por las Administraciones Penitenciarias (A saber: Limitaciones de visitas familiares hacia los Internos).

1 Adscrito a Escuela Académico Profesional de Derecho y egresado de la Universidad Señor de Sipan, Pimenel, Perú. E-mail: [email protected]

Aunado a ello, Participante aprobado del Curso denominado “Criminología y Respuesta Penal” organizado por la Dirección de Política Criminológica – Dirección General de Asuntos Criminológicos del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos en el Año 2018 (Septiembre a Octubre).

En tal sentido, las condiciones específicas de las cárceles hacen necesario tomar medidas preventivas a la vez que plantean un reto por los problemas de seguridad y respeto a los Derechos de las Personas privadas de libertad que dichas medidas pueden comportar.

2. ¿Qué medidas se han adoptado ante la llegada inminente del SARS-CoV-2 (Covid 19) a las prisiones?

La respuesta internacional a esta pandemia, no se ha hecho esperar, pues, a través de las Administraciones Penitenciarias de los diferentes Países se están tomando distintas Medidas (Hacia el interior así como el exterior de las Cárceles) dirigidas a prevenir el riesgo del contagio y los efectos del virus.

En lo concerniente al bloque de medidas destinadas al Interior de las Cárceles, se ha dispuesto: Limitar los movimientos dentro de la Prisión; Suspender permisos y otros tipos de salidas de los Reos; y, Restringir visitas de Familiares.

Respecto a las medidas dirigidas al Exterior de las Prisiones, se advierte que tienen por objetivo: Descongestionar los Centros y reducir la Población Penitenciaria intramuros. Traduciéndose en una atenuación del control ejercido por parte de la Institución Penitenciaria, que incluyen la sustitución de la pena por medidas penales que se ejecutan en la comunidad o el aplazamiento de la ejecución de algunas penas; y, la posibilidad de que la semilibertad se cumpla en el domicilio (Ya sea mediante control electrónico y la concesión de libertades condicionales).

Finalmente y teniendo una visión hacia el futuro, no se debe retroceder cuando la Pandemia se erradique. Siendo oportuno mencionar que es momento de aprovechar esta crisis, que ha impulsado la adopción de medidas para Humanizar la Prisión y facilitar el Proceso de Reinserción, con la finalidad de normalizar todo aquello que en la actualidad es excepcional.

Aunado a ello, tal situación debe ser una oportunidad para la incorporación de las Tecnologías de la Información y la Comunicación en las Prisiones, con el fin de marcar el inicio de una nueva etapa en la que los Internos en un Centro Penitenciario estén conectados con el mundo sin tantas limitaciones, y promover así, el cumplimiento de la pena fuera de las Cárceles (Tratamiento extramuros).

  • ¿Cuál es la totalidad de la población carcelaria en el Perú?

El total de personas privadas de libertad en los 68 establecimientos penitenciarios a nivel nacional es de 95,548. De los cuales 60,669 se encuentran ejecutando una condena, mientras 34,879 aún esperan una sentencia, en tanto cumplen prisión preventiva⁵, el porcentaje de hacinamiento crítico al que se ha llegado es de 138%, pues la capacidad de albergue de los establecimientos penitenciarios a nivel nacional, es solo para 40,137 personas.

  • Pena moderna ¿Cumple realmente sus fines?

Es sabido que al entrar en una prisión, aún como visitante, comporta abandonar una versión de la realidad por otra. No es cuestión de un dramático flip flop de valores. Sería demasiado fácil. Si el negro devendría blanco, el bien en mal, lo rápido en lento, podría rápidamente aprenderse a cómo invertir las denominaciones, y el mundo al revés parecería normal. Por tanto, la prisión es más perversa al interior de los muros, pues nada es certero ni garantizado, salvo el ejercicio arbitrario de un poder absoluto⁶.

Por ende, la prisión como instrumento estatal de control social, cumple así su función política y social de identificar y excluir a los sujetos calificados de peligrosos por ser perturbadores de la vida comunitaria. La seguridad que ofrece y su connotación punitiva está profundamente interiorizada en los ciudadanos (Tanto en los agentes del sistema como en los sometidos al mismo), que aparece como muy natural y espontáneo exigir que todo infractor sea encarcelado durante lapsos extremadamente largos. Sin pensar en las condiciones en la que los Internos Privados de Libertad deben sobrevivir.

Ante ello, Günther Jakbos al escribir sobre el “Derecho Penal del Enemigo” (en Alemán: Strafrecht Des Feindes), pretendía utilizar el Derecho Penal para neutralizar el riesgo (Sociedad de Riesgo). Pretendiendo dividir el Derecho Penal para personas y no personas.

Lo cual generó un escándalo, pues Zaffaroni considera que: “Siempre hemos hecho y seguimos haciendo Derecho Penal del Enemigo”. Y un claro ejemplo de ello, son las denominadas Medidas de Contención, donde sí se recurre a las cárceles, se aprecia que el 50℅ más de los reos en América Latina no están condenados, están con Prisión Preventiva y la P.P es una Medida de Contención⁸. En consecuencia, el Derecho Penal del Enemigo de Günther Jakbos se encuentra funcionando en la actualidad, dando la impresión de que cada Estado identifica algunos enemigos (Desde un punto de vista selectivo de la selectividad del Poder Punitivo).

  • A modo de exhortación

El gran reto para evitar la “Prisionización en América Latina” (Especialmente en la República del Perú) es integrar al Delito, Infractor, Víctima, Medida y Comunidad. Debiendo resaltarse lo referido a la MEDIDA, siendo prudente obviar el término “Pena”, ello con la finalidad de lograr despenalizar el Sistema Punitivo, empleando métodos en sentido amplio (Aplicar lo Terapéutico); pues el enfoque actual del Derecho Penal (Parte General) permite afirmar que las penas son incapaces de lograr objetivos (Corroborado con evidencia científica). Aunado a ello, es preciso fortalecer el Principio de Proporcionalidad de la medida (imponer Pena de acordé a la gravedad del Delito) (Advirtiendo que tal Principio está consagrado expresamente en la normativa Penal Nacional vigente); Todo ello, con el fin de lograr una Resocialización real (Ayudado también de Programas sociales).

Al estar la venganza en el Sistema Penal, pues es la esencia del Poder Punitivo. Resulta necesario contenerla y obturarle la provisión de nutrientes que le permiten desarrollarse y llegar a romper los límites de contención que le va imponiendo el Poder Jurídico. Por tal motivo, el Buen Criminólogo Cautelar está destinado a ser siempre un experto molesto, no sólo cuando se enfrente a un verdadero masacrador, en cuyo caso será mejor que se ponga a buen resguardo, sino en todos los casos, pues siempre habrá de confrontar con los sembradores de larvas de masacres.

Esta eventualidad (Covid-19) generaría pánico en las inestables Sociedades Carcelarias, con el consiguiente efecto de desórdenes violentos con costo de vida en Reos y Personal Penitenciario. Pues, tal como se ha advertido, en las prisiones se encuentra un alto porcentaje de Personas que no están condenadas (…). Ante ello, debe procederse a realizar la correspondiente despoblación penal racional, privilegiando a: Personas más vulnerables al virus; Quienes esten cerca de la liberación definitiva o condicional; y, Aquellos que responden por delitos que no impliquen afectación de la Vida o Integridad física y/o sexual. Adviértase la gravedad de esta emergencia, que de no adoptarse medidas urgentes derivaría en una mortandad masiva de Internos y Personal Penitenciario, configuradora de un Crimen de Lesa Humanidad.

  • Referencias Bibliográficas consultadas

Felix, C. (2020). Las cárceles en el contexto de la pandemia. A propósito de la situación penitenciaria en el Perú. Lima, Perú: La Ley. Disponible en:

Güerri, C. et al Pedrosa, A. (2020). La prisión en los tiempos del coronavirus. España: REIC (Revista Española de Investigación Criminológica). Disponible en:

Hurtado, J. (2017). Prisión: Pena Moderna Cumple sus Funciones. Fribourg, Suiza.

Zaffaroni, E. (2019). Saber Penal y Criminología: Edición 2 (Curso Virtual). Buenos Aires, Argentina: ALPEC. 

Zaffaroni, E. (s.f). Lecciones en Derecho Penal y Criminología. Buenos Aires, Argentina.

Zaffaroni, E. (s.f). La Criminología Cautelar Preventiva de Masacres. Buenos Aires, Argentina.

* Nótese que el SARS-CoV-2 es una denominación proporcionada por el Comité Internacional de Taxonomía de Virus (Conocido como ICTV: Por sus siglas en Inglés) que causa el Covid-19. (BBC News Mundo, 2020)  

  • Coronavirus: Healthcare and human rights of people in prison. De fecha: 16 de marzo de 2020. (Citado por Güerri, Martí & Pedrosa, 2020)
  • El papel de las familias en la reinserción de les personas que salen de prisión. Barcelona: Centre d’Estudis Jurídics i Formació Especialitzada. (Consultado por Güerri, Martí & Pedrosa, 2020)
  • Prisiones abiertas: la supervisión de la pena de prisión en semilibertad. Revista Electrónica de Ciencia Penal y Criminología, 21(07), 1-26. (Extraído por Güerri, Martí & Pedrosa, 2020)
  • Según Informe Estadístico del Instituto Nacional Penitenciario, a diciembre de 2019. No obstante, según el Informe Especial Defensorial N° 03-2020-DP la cifra ya ha alcanzado la cantidad de 97,111 internos, con un porcentaje de sobrepoblación de 140%. (Recopilado por Felix, 2020)
  • Véase en: Suis-je le gardien de mon frère. (John E. Wideman, s.f, p.260)
  • Tal como señala, Hurtado, J. (2017). Prisión: Pena Moderna Cumple sus Funciones. Fribourg, Suiza. (p.2)
  • Asi lo expresa, Eugenio Raúl Zaffaroni en el Curso Virtual “Saber Penal y Criminología” (Edición 2)
  • Pues, su permanente disfuncionalidad para el poder punitivo que constantemente pulsiona por su expansión y descontrol lo hará eternamente molesto. Por eso, la Criminología Cautelar, como criminología militante, en cierto sentido es una elección existencial. De cualquier modo, lo protegerá su ciencia y su técnica en relación directa con su seriedad como Investigador. El escudo de la realidad no es omnipotente, pero siempre es fuerte, porque el ser humano no pierde por completo su pulsión a la supervivencia, aunque a veces se vuelva bastante suicida, porque Tánatos no deja de acechar.

(Zaffaroni, s.f, p. 622)